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Desde Mazatlán, Astudillo promueve el turismo en un Guerrero azotado por la violencia

CDMX, 17 de abril de 2018.- Mientras el gobernador Héctor Astudillo Flores paseaba ayer en el Tianguis Turístico de Mazatlán, Sinaloa, junto a su esposa Mercedes Calvo y una comitiva de colaboradores y reporteros, un grupo armado masacraba a una familia en una zona pobre y marginada de esta entidad.


Una mujer embarazada y una menor de 5 años perdieron la vida, la hermanita de esta última, un año menor, resultó herida, y el padre –un guardia comunitario–, fue privado de su libertad y hasta el momento se desconoce su paradero, según indican reportes oficiales.

En una fotografía difundida ayer en redes sociales, se observa a la niña Lupita Adame Maldonado, de cinco años, vestida con una blusa roja, recostada sobre el brazo ensangrentado de la joven madre, Gabriela Maldonado García, de 25 años, quien estaba embarazada y fue rafagueada con fusiles AK-47 y AR-15.

La cruda imagen de la mujer y la niña tendidas sobre un charco de sangre en la batea de una camioneta balaceada sobre un camino de terracería que conecta el poblado sierreño de El Tejocote y Mazatlán, desató la indignación social y exhibió el nivel de violencia que se vive en la entidad.

El reporte oficial indica que los cuatro integrantes de la familia Adame Maldonado visitaron a sus familiares en El Tejocote y luego se dirigieron rumbo a la capital del estado a bordo de una camioneta Tacoma, sin placas.
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No obstante, durante el trayecto fueron emboscados por un grupo de sujetos armados con rifles de alto calibre, que se escondían en el bosque.

En el lugar, fue localizada con vida una menor de cuatro años, quien presenta una lesión en el glúteo y estaba llorando frente a los cuerpos de su mamá y su hermana mayor, ambas estaban tiradas afuera de la camioneta, narraron testigos.

Al escuchar la balacera, familiares de las víctimas salieron de El Tejocote y camino abajo se encontraron con la dramática escena. Enseguida, los cuerpos de la madre embarazada y la hija asesinadas fueron colocados en la batea de la camioneta y la menor herida fue trasladada a un hospital en esta capital.

El padre de las niñas y esposo de la mujer embarazada, identificado como Fidel Adame, comerciante, miembro de la autodefensa de la UPOEG y radicado en el poblado de Buena Vista de la Salud, fue privado de su libertad por el grupo agresor y hasta la fecha sigue desaparecido.

Mientras, las autoridades ministeriales se limitaron a embalar más de 30 casquillos calibre 7.62 y .223.

De forma paralela, el gobernador Astudillo declaraba públicamente desde Mazatlán, Sinaloa que “a pesar de la incisiva violencia en Guerrero, la industria turística no ha sido afectada y los números de visitantes, ocupación hotelera y derrama económica siguen al alza”.

El contraste
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Desde el domingo 15, el mandatario viajó a Sinaloa, con su familia y una extensa comitiva, entre funcionarios de su gabinete, colaboradores y un grupo de reporteros, donde participó en las actividades de inauguración y eventos del Tianguis Turístico que se realiza en el puerto de Mazatlán y concluye mañana.

Incluso, ayer el gobierno estatal difundió un boletín oficial donde se proyecta una imagen de la entidad que simplemente contrasta con la realidad.

“En una mezcla de folclor, de música, artesanías, de la bebida típica del estado, el mezcal, y teniendo como fondo la popular canción “Por los caminos del sur”, el gobernador Héctor Astudillo Flores, acompañado por su esposa, Mercedes Calvo; el subsecretario de Turismo federal, Gerardo Corona; el titular de Sectur Guerrero, Ernesto Rodríguez Escalona, así como de otros funcionarios, realizó el corte del listón del Pabellón Guerrero, dentro del Tianguis Turístico Mazatlán 2018”, refiere el comunicado replicado por medios locales.

No obstante, la realidad de Guerrero obligó al mandatario estatal a suspender su estancia en Sinaloa y ayer por la noche regresó a Acapulco para encabezar una reunión con su gabinete de Seguridad, donde volvió a anunciar una nueva estrategia para tratar de revertir los efectos de la narcoviolencia.

Ello debido a la ola de violencia que se registró este lunes 16, donde fueron asesinadas una mujer embarazada y su hija de cinco años en la sierra de Chilpancingo, un cuerpo desmembrado fue esparcido sobre la carretera federal en Iguala y cinco agentes federales resultaron heridos en dos ataques armados registrados en las regiones de Costa Grande y Tierra Caliente.

Previamente, durante el fin de semana se reportaron al menos nueve ejecuciones en distintos puntos de la entidad, entre ellas dos mujeres en Acapulco, una trabajadora del ayuntamiento de Chilapa y una empresaria del ramo hotelero en Chilpancingo, así como un bebé de siete meses asfixiado durante un intento de asalto en esta capital.

El caso que más llamó la atención mediática el domingo 15, fue la ejecución de un joven en la playa Caleta frente a decenas de bañistas en el balneario de Acapulco.

No obstante, el gobernador Astudillo permaneció dos días celebrando y promoviendo los destinos de la entidad en el Tianguis Turístico de Mazatlán.

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*Con Información de EFE y AP



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