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El CJNG proporcionó arsenal, drogas, recursos económicos y adiestramiento a los sicarios de Fuerza Anti-Unión

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CDMX, - El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) presuntamente proporcionó apoyo logístico, recursos económicos, armas, droga, vehículos, sicarios y adiestramiento a los integrantes del grupo criminal Fuerza Anti-Unión que lidera Jorge Flores Concha, El Tortas, detenido hoy por la Agencia de Investigación Criminal, de la Fiscalía General de la República (FGR).


Funcionarios del gobierno federal revelaron que las investigaciones arrojan que El Tortas concretó una alianza con el cártel que dirige Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

El Tortas, explicaron, buscaba ampliar su zona de operación en los municipios mexiquenses de Toluca, Ecatepec, Tlalnepantla, Naucalpan, Atizapán de Zaragoza y Cuautitlán Izcalli, a través de alianzas con diversos líderes de grupos delictivos que operan en dichas zonas.

Se sabe, agregaron, que reforzaba sus células operativas en la Ciudad de México con la finalidad de tomar el control de grupos antagónicos y con disidentes de La Unión de Tepito, de los cuales recababa información para localizar y atentar en su contra.

Los funcionarios indicaron que El Tortas logró desarrollar una amplia red de corrupción dentro de las instituciones de seguridad pública de la Ciudad de México, mismos que brindaban protección a la organización que él encabezaba.

Las labores de inteligencia señalan que Jorge Flores cambió su residencia y la de su familia a un exclusivo fraccionamiento ubicado en la alcaldía Tlalpan, desde donde giraba instrucciones a sus operadores y la mayor parte del tiempo se resguardaba en su domicilio.

Solo acudía a reuniones con integrantes de grupos delictivos con los que pretendía formar alianzas para ampliar su zona de operación y reforzar sus células operativas.

Pedro Ramírez Pérez, El Jamón

En el caso de Pedro Ramírez Pérez, El Jamón, presunto líder del cártel de La Unión Tepito, se tienen datos que también creó una red de corrupción al interior de instituciones de seguridad pública de la capital, quienes le proporcionan información de acciones operativas en puntos de venta y distribución de droga.

Además, señalaron los funcionarios, le brindaban “protección institucional” al momento de la detención de integrantes de su organización delictiva, al eliminar indicios al momento de la puesta a disposición, los delitos graves, por lo que lograba que fueran liberados en pocas horas.

Explicaron que tras la aparición de la Fuerza Anti-Unión, el ahora detenido incrementó considerablemente el brazo armado de su organización delictiva, integrado por diversas células operativas responsables de vigilar y cuidar los puntos de distribución de droga, extorsión y cobro de piso.

Se cuenta con pruebas, aseguraron, en el sentido de que El Jamón ordenó la ejecución de integrantes de grupos delictivos rivales y de integrantes disidentes de su misma organización, lo que provocó el incremento de la violencia, el cual se ha reflejado en enfrentamientos, persecuciones, atentados y ejecuciones con armas de fuego en vías públicas de la Ciudad de México.

Otra de las principales actividades de este grupo criminal es la defraudación y el despojo de terrenos e inmuebles, a través de medidas de presión y un alto grado de violencia ejercido hacia los dueños legítimos quienes cedían los derechos de sus propiedades.

Las ganancias generadas por sus actividades ilícitas eran utilizadas para la compra de terrenos y propiedades ubicadas en destinos turísticos del país a través de prestanombres.

Indicaron que el imputado cambió su residencia a una exclusiva zona residencial ubicada en el municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México y acudía a reuniones con integrantes de su organización delictiva en diversos puntos de la Ciudad de México, ya que giraba instrucciones de manera personal.

La principal zona de operación de Ramírez Pérez se encontraba en las alcaldías Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Benito Juárez, Iztacalco, Iztapalapa, Álvaro Obregón, Cuajimalpa y Coyoacán, además de tener operación en los municipios mexiquenses de Naucalpan de Juárez y Atizapán de Zaragoza.

En dichas zonas se perpetraron homicidios, secuestros, venta y distribución de droga, extorsión, cobro de piso y trata de personas, con fines de explotación sexual, dentro de los principales delitos.

Las extorsiones y cobro de piso se realizaban contra empresarios del ramo restaurantero y dueños de bares ubicados en la Ciudad de México, así como la la venta y distribución de droga en dichos negocios, principalmente en La Condesa, Zona Rosa, Polanco, Narvarte, Roma, además de Ciudad Satélite, en el Estado de México.

Se le considera responsable de la distribución a gran escala de diversos tipos de droga para su venta al menudeo en varios puntos de la Ciudad de México.

*Con Información de EFE y AP




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