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Marisol Castro, hace años se reportó que Joan Sebastian ofrecía a niñas a los capos en su rancho

La cantante de música regional mexicana Marisol Castro asegura que Joan Sebastian la manoseó cuando era una niña, acción que la llevó a tomar por años terapia, incluso, recientemente tenía problemas al dormir.


Armándose de valor, en una entrevista para el programa Chisme No Like, Marisol Castro rompe el silencio de lo que ocurrió cuando ella tenía 14 años.

La cantante comienza explicando que su encuentro con Joan Sebastian, en aquellos años, se logró porque el delegado de la ANDA de Nuevo Laredo era amigo de su familia.

Aunque él nunca le aseguró que tendría un acercamiento con Joan Sebastian, pasó quizá por su aspecto pues aunque era alta evidentemente era una niña.

Feliz porque logró cantar al lado de Joan Sebastian, quien ya era considerado un gran cantante, Marisol Castro nunca se imaginó lo que pasaría al termino de esa presentación.

“Yo me impresioné cuando lo vi, no me gustó, yo estaba en la onda de los chavos. Él estaba en los 50 y 40 años era un hombre con arrugas, muy delgado”, recuerda la cantante.

Y asegura que Joan Sebastian lo primero que hizo fue abrazarla. “Sentí bonito, no medí las consecuencias”, dice y se avergüenza de haber sido muy inocente.

Posteriormente, al termino del show dice que él la abrazo de nuevo y empezó a hacerle caricias indebidas por lo que pensó que tal vez ella le gustaba y es que además le endulzó el oído:

“Yo pensé que era normal. Te empieza a tocar, a agarrar las manos, (dice) muñequita que linda eres, eres un ángel, estás echa de azúcar. Te empezaba a decir al oído cosas muy lindas y te empiezas a debilitar y te dice que te va a grabar un disco. Te voy a cuidar, vamos hacer una producción”

Marisol Castro

Una vez que Joan Sebastian la llenó de halagos, Marisol Castro sintió que esas caricias no eran correctas, sin embargo, no se atrevió a decírselo.

Afortunadamente el momento no duró mucho y es que la mamá de Marisol Castro logró ingresar al camerino y furiosa la sacó de ahí pues no le pareció encontrarla despeinada y con la falda mal puesta.

Al tratarse de Joan Sebastian, la mamá de la cantante la culpó a ella, dio por hecho que era una coqueta y por tanto la reprendió.

Joan Sebastian en su rancho ofrecía a niñas de 8 a 20 años a capos como La Barbie y al Jefe de Jefes

Que un compositor y poeta: se le señala de haber sido fanático de la pederastía y de acostarse con jovencitas. Joan Sebastian es señalado por víctimas de trata, pues –se asevera- que su rancho servía para que varios capos de la droga sostuvieran relaciones sexuales con bellas jovencitas menores de edad.

Amanda con doce años recién cumplidos fue convertida en mensajera del grupo de Los Rojos. ‘El Boloncho’ la utilizó primero para enviar drogas y armas a diversos puntos del Estado de Morelos. Sin embargo, luego vendría lo peor para la chica. Amanda comenzó a ser explotada sexualmente en un prostíbulo del municipio de Taxco.

Allí, los narcotraficantes ofrecían a las jóvenes de 20 años de edad, pero también conseguían menores de hasta 8 años, ‘Las chicas’, víctimas eran normalmente hijas de centroamericanos ejecutados por el hampa.

‘Las grandes’ (de 10 en adelante) eran ‘enganchadas’ a la salida de la escuela prometiéndoles fortuna y bonanza; cuando ‘caían’ los criminales amenazaron con ejecutar a su familia completa.

El 19 de junio de 2014, un año y un mes antes de que falleciera Joan Sebastian, ‘Amanda’ en compañía de un defensor de las víctimas de trata, una sicóloga y dos testigos declaró ante la Unidad Especializada en Investigación de Tráfico de Menores, Personas y Órganos de la Procuraduría General de la República, que un día entró en una habitación del rancho de Joan Sebastian –donde se encontraban ‘las chicas’- y allí vio al mismísimo ‘Rey del Jaripeo’ participando y hablando con las menores.

Un año más tarde, el 8 de junio de 2015, se presentó a declarar otra víctima de trata: ‘Julieta’.

Esta chica de 16 años se vio en la necesidad de buscar empleo, luego de que su padre abandonara a su madre. Comenzó preparando micheladas y cobrándolas en un bar por 700 pesos a la semana. Poco después, una mesera la invitó a un antro en Temixco, Morelos: El Sexto Sentido. El trabajo era de acompañante, bebiendo con clientes, bailando en la pista y sentándose en las piernas de los señores para amenizar su visita al sitio. Allí ganaría diario entre mil 500 y 3 mil pesos.

De allí brincó ‘Julietita’, de forma semejante a como lo hace la protagonista de la novela del Marqués de Sade, a ser dama de compañía. Le tocaba ir a fiestas sobre una camioneta negra, junto con otras cinco muchachas. Un día llegó a una reunión donde conoció a los narcotraficantes: Édgar Valdez, ‘La Barbie’ y a varios de sus hombres: El Negro, El Guacho, El Rulo, El Seven y El Barbas que podría ser Arturo Beltrán Leyva, el anfitrión de la fiesta habría sido ni mas ni menos que Joan Sebastian.

En esa misma fiesta escuchó un disparo desde una habitación. La Barbie había matado a una de sus compañeras luego de que la jovencita se negó a cumplir con las exigencias sexuales del capo. El cadáver fue sacado como un animal cualquiera de los cuartos.

Estas mismas jóvenes eran siempre solicitadas en varias ocasiones para acudir a fiestas de Joan Sebastian en su rancho. El cantante habría escogido de un catálogo a las muchachas que quería acudieran.

Según relató ‘Julieta’ ante la entonces PGR la mayoría de las convocadas eran menores de edad. Ella logró escapar un día luego de ser explotada sin piedad durante más de tres años.


Con información de EFE y AP