Estambul, Municipio de Estambul, Provincia de Estambul, Turquía. Un caso que ha conmocionado a la opinión pública volvió a generar indignación en 2026, luego de que se confirmara que una bebé identificada como Deniz Eşin, de apenas cinco días de nacida, quedó con discapacidades físicas y mentales permanentes tras ser víctima de violencia por parte de una enfermera.
De acuerdo con grabaciones de seguridad difundidas por la agencia DHA, la trabajadora de la salud fue captada agitando de manera violenta a la recién nacida dentro de un entorno hospitalario, una acción que derivó en daños neurológicos irreversibles. Las imágenes, ampliamente replicadas por medios locales, se convirtieron en una prueba clave dentro del proceso judicial.
La enfermera enfrenta cargos por lesiones intencionales, con una posible condena de hasta tres años de prisión. Sin embargo, la pena prevista por la legislación vigente ha sido duramente cuestionada por sectores sociales, especialistas en derechos de la infancia y organizaciones civiles.
“No se trata solo de un error médico, sino de un acto de violencia consciente contra un ser indefenso”, señalaron defensores de la niñez, quienes exigen reformas legales más severas.
Familiares de la menor han relatado el impacto a largo plazo que esta agresión ha tenido en su vida cotidiana, enfrentando tratamientos médicos constantes y cuidados especializados. Reportes de Haberler.com destacan que el caso evidencia fallos estructurales en los mecanismos de supervisión y protección infantil dentro de instituciones de salud.
Expertos en pediatría y derecho sanitario coincidieron en que este suceso debe marcar un punto de inflexión, impulsando protocolos más estrictos, evaluaciones psicológicas continuas al personal médico y sanciones ejemplares para evitar que hechos similares se repitan.
Noticias recientes de Estados Unidos, México, Colombia, Argentina, Latinoamérica y el mundo.
