Un intento de asalto contra un empresario aguacatero terminó en un enfrentamiento armado en el acceso a un fraccionamiento privado de Uruapan, Michoacán. Uno de los presuntos agresores resultó herido y fue detenido.

Un empresario del sector aguacatero fue blanco de un ataque armado cuando ingresaba a un fraccionamiento privado en la colonia Jardines del Pedregal, en la ciudad de Uruapan, municipio del mismo nombre, en el estado de Michoacán, México. El hecho ocurrió a unos 110 kilómetros de Morelia, capital estatal, en una zona considerada estratégica para la actividad agrícola de exportación.

De acuerdo con reportes preliminares, dos sujetos a bordo de una motocicleta siguieron de cerca la camioneta en la que viajaba el empresario, acompañado por su equipo de seguridad. Las cámaras de videovigilancia captaron el momento en que los individuos intentaron abrir una de las puertas traseras del vehículo, una Ford Explorer modelo Interceptor.

Al no lograr su cometido, uno de los agresores disparó contra la unidad. Uno de los proyectiles rompió el cristal lateral, lo que provocó la inmediata reacción de los escoltas, quienes repelieron la agresión con armas cortas y largas. En el intercambio, uno de los presuntos delincuentes resultó lesionado, mientras que su cómplice logró escapar del sitio.

El herido fue asegurado por el personal de seguridad privada hasta la llegada de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Posteriormente fue trasladado a un hospital bajo custodia policial. Las autoridades informaron que el detenido, identificado como Francisco Javier, de 29 años, quedó a disposición del Ministerio Público por Robo Calificado y Portación de Arma de Fuego de Uso Exclusivo del Ejército.

La Fiscalía General del Estado de Michoacán abrió una carpeta de investigación para ubicar al segundo implicado. Según fuentes oficiales, el ahora detenido habría confesado que pretendían despojar al empresario de una suma considerable de dinero retirada minutos antes.

Habitantes de la zona manifestaron preocupación por el nivel de violencia en el municipio, considerado uno de los de mayor incidencia delictiva en la entidad. Expertos en seguridad consultados señalaron que los ataques dirigidos a empresarios del sector agroindustrial reflejan la presión del crimen organizado en regiones productivas.

“Es fundamental reforzar la coordinación entre autoridades y sector privado para prevenir hechos de alto impacto”, opinó un analista en temas de seguridad regional.

El caso vuelve a poner en el centro del debate la situación de seguridad en Uruapan, enclave clave para la economía michoacana y para las exportaciones de aguacate a nivel internacional.