Un video difundido en redes sociales muestra la presunta privación ilegal de la libertad de dos hombres identificados como miembros de un grupo delictivo rival. Autoridades analizan la autenticidad del material y refuerzan la vigilancia en la zona.

La difusión de un video en redes sociales volvió a encender las alertas de seguridad en el noroeste de México. En las imágenes, presuntos integrantes de las llamadas Fuerzas Especiales Unión, vinculadas al Cártel de Jalisco Nueva Generación, exhiben a dos hombres que identifican como miembros de una célula conocida como “Mayo-Zetas” o “Cabreras”.

El material, cuya autenticidad no ha sido confirmada oficialmente, habría sido grabado en una zona rural entre Sinaloa y Durango, entidades marcadas por la disputa territorial entre grupos del crimen organizado. En el video se observa a los dos individuos sometidos y obligados a permanecer en el suelo mientras son interrogados y humillados por sus captores.

De acuerdo con reportes preliminares, los hechos habrían ocurrido en una localidad serrana, donde la presencia de organizaciones delictivas ha generado un clima constante de tensión. Habitantes del municipio consultados por este medio expresaron preocupación por la circulación del video y señalaron que la violencia “se ha normalizado” en algunas comunidades apartadas.

Autoridades estatales informaron que ya se inició una revisión del contenido para determinar su veracidad y la posible ubicación exacta de los hechos. Hasta el momento no se ha confirmado la identidad de las personas involucradas ni se ha reportado su localización oficial.

Especialistas en seguridad consultados coinciden en que este tipo de grabaciones buscan enviar mensajes de intimidación a grupos rivales y reforzar el control territorial. “Son actos propagandísticos que pretenden demostrar dominio y generar miedo”, explicó un analista en temas de criminalidad organizada.

En el contexto de la disputa regional, fuerzas federales y estatales mantienen operativos de vigilancia en caminos rurales y comunidades estratégicas. Aunque no se han anunciado detenciones relacionadas directamente con este caso, las autoridades reiteraron su compromiso de investigar cualquier hecho que vulnere la ley y la integridad de las personas.

La violencia entre facciones del narcotráfico continúa siendo uno de los principales desafíos para la seguridad pública en el norte del país.

La situación en Sinaloa y Durango refleja la complejidad del panorama de seguridad en México, donde la confrontación entre organizaciones rivales impacta de manera directa a la población civil y mantiene bajo presión a las instituciones encargadas de preservar el orden.